2 jun. 2011

EYES

LA BIBLIOTECA










































Siempre he querido tener una biblioteca, aunque sea pequeña.
Una habitación con una gran ventana, marco de madera y un cómodo sillón de orejas tapizado en una tela que me guste, gruesa y con tacto aterciopelado.
Grandes estanterías llenas de libros y discos, una alfombra sobre la que estar descalza y una lámpara de pie comparada en la Lonja.
Veo como cambia la luz mientras paso páginas, me abandono al calor del terciopelo y la música, sin teléfono ni prisas.
Algún día tendré una.